El portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Alhaurín El Grande (Málaga), Antonio Jesús Fernández, ha criticado “las pretensiones del equipo de gobierno local de implementar la Agenda 2030 y la mal llamada memoria democrática en el municipio”.
Así, Fernández ha mostrado “preocupación” por “las consecuencias que estas políticas tienen para los vecinos y que el propio alcalde trata de disfrazar cuando señala que la Agenda 2030 europea es diferente de la Agenda Urbana 2030 de Alhaurín”.
En este punto, ha destacado que “la implantación de estas políticas ideológicas comenzará la próxima semana en Alhaurín El Grande, sin el más mínimo apoyo de Vox”. “Nos van a tener enfrente para explicarle a los vecinos lo que verdaderamente significa todas y cada una de las medidas que van a ir imponiendo por la fuerza de su mayoría absoluta a todo Alhaurín el Grande”.
“Medidas –ha dicho en un comunicado–, que no sólo no cuentan con el apoyo de los vecinos sino que se deciden a espaldas de estos y se les impone sin que éstos puedan decidir lo más mínimo”.
También ha recordado que “desde 2016 se han producido varios informes sobre estas cuestiones que urgía la implantación de esta Agenda 2030 y, hasta ahora, no se había ejecutado ninguna acción concreta”.
“La Agenda 2030 en toda Europa, en España y en Alhaurín lo que pretende es la destrucción de la soberanía de las naciones, lo que pretende es decirle a los alhaurinos qué pueden cultivar, qué pueden comer, dónde pueden ir o qué coche tienen que comprar”, ha sostenido.
De igual modo, refiriéndose al detalle de las medidas, que el portavoz de Vox ha calificado de “absurdas, innecesarias y un auténtico asalto a la confianza de los vecinos”, ha aludido a “la que ha causado, hasta el momento, el mayor malestar entre los vecinos. El cambio de nombre de Villafranco del Guadalhorce”.
“Una iniciativa que, según puede comprobarse tanto en las redes sociales como dando un simple paseo por sus calles, no cuenta con el apoyo de los vecinos y que supone, sobre todo, una pérdida de identidad y un tremendo trastorno en cuestiones administrativas, que nadie a pedido y que a ningún vecino preocupaba”, ha lamentado Fernández.
Así, ha incidido en que “desde el equipo de gobierno, son perfectamente conscientes de que los vecinos están en contra”. “Tanto, que han trasladado la convocatoria de una asamblea ciudadana, prevista en Villafranco, al teatro de Alhaurín con la excusa del aforo; como si en Villafranco no hubiera espacios con capacidad suficiente. Claramente con el fin de que asista el menor número posible de vecinos”.
Por otro lado, Fernández ha destacado que “ya tienen prevista la retirada de placas conmemorativas, incluyendo las de la iglesia de la Encarnación y la fuente del Calvario”, con argumentos “débiles” y que “tras explicarles que sus planteamientos eran erróneos, la única respuesta de la concejal Belén Ordóñez ha sido que, ‘no importa’, se trata de una ‘satisfacción personal'”, ha lamentado.
“Poco importa lo que se les explique, por muchas razones que se les dé”, ha dicho. Su respuesta, ha lamentado Fernández, “sigue siendo la misma que se trata de una ‘satisfacción personal'”.
“Por esa misma satisfacción personal el equipo de gobierno va a quitar todos los símbolos de los bloques de Alejo García, Es decir, emplear el dinero de los vecinos de Alhaurín en crispar, dividir y enfrentar; es mucho más satisfactorio personalmente para Ordóñez que utilizar ese dinero en asfaltar, arreglar carreteras y caminos, hacer la piscina municipal o pistas de atletismo, por citar algunas de las necesidades de nuestro municipio”, ha apostillado.
“Tanto en Europa como en Alhaurín el Grande, Vox se queda sólo porque tanto PP como todos los partidos de izquierdas votan a favor de políticas ideológicas y sectarias que no hacen más que apretar la soga verde que le han puesto en el cuello a todos los españoles”, ha señalado y ha añadido que “estas políticas afectan a todos los españoles. Políticas que se disfrazan de democracia pero que, al fin y al cabo, lo que esconden sólo son prohibiciones e imposiciones que van a terminar de hundir España y cuyas consecuencias ya las notan los vecinos del municipio”.
Por último, ha incidido en que “es muy triste” que “el alcalde se excuse en que la Agenda 2030 se impone en Alhaurín El Grande porque, de otra forma, nos quedaríamos sin las subvenciones que otorga Europa”.
“Algo que, dicho sea de paso, no ha sucedido ni una sola vez desde 2016. En otras palabras, es muy triste ver cómo el alcalde de todos los Alhaurinos usa el chantaje como excusa, chantaje al que reconoce ceder; mientras regala nuestro municipio a unos burócratas de Bruselas que, desde sus despachos, deciden cuál va a ser el negro futuro de Alhaurín El Grande”, ha concluido.
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