El día del eclipse solar total se acerca. Así, Teleférico de Benalmádena (Málaga) es una de las opciones “más atractivas” para acceder a un mirador natural, como es el Monte Calamorro, para disfrutar de un fenómeno astronómico tan espectacular como esperado (no ocurre desde 1912).
Desde el espacio han recordado que, como cada verano, Teleférico permanece abierto en julio y agosto desde las 10,00 horas de la mañana hasta las 23,00 horas de la noche. Se trata de uno de los eventos astronómicos de mayor repercusión internacional, como explican desde la Consejería de Universidad, Industria, Energía e Innovación de la Junta de Andalucía.
Es extremadamente importante la seguridad visual durante el eclipse, que se podrá observar con gafas homologadas por la Comunidad Europea (índice de opacidad cinco o mayor) y en buen estado de conservación; los filtros caseros son totalmente desaconsejables.
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha anunciado que en Málaga tendrá lugar a última hora de la tarde, sobre las 19,43 horas, y que finalizará las 21,30 horas.
Las icónicas cabinas del Teleférico de Benalmádena, puestas en marcha el 3 de marzo de 2000 en el corazón de la Costa del Sol, realizan un recorrido que dura alrededor de 15 minutos, de 2.646 metros (a una velocidad de 5 m/s, y con una pendiente media del 24 %); las telecabinas salvan un desnivel de 636 metros, desde Arroyo de la Miel hasta el Monte Calamorro. Cada cabina tiene capacidad para cuatro personas.
Por su parte, Selwo Marina ha programado una nueva actividad bajo el título de Pacificanto, en la sala de cine ubicada en el área temática de Amazonía del zoológico.
Se trata de una proyección inmersiva que fusiona ciencia, música y naturaleza e invita a descubrir uno de los grandes enigmas del planeta: cómo suena el corazón de una ballena. Esta experiencia, que sincroniza luz y sonido, transporta al público al mismo océano y su ecosistema.
Evoca la sensación de estar en el mar, y sirve para despertar la conciencia con respecto al medio marino y las especies que lo habitan. Los pases tendrán lugar hasta el 6 de septiembre. Inspirada en una historia real, la actividad nos sumerge en la investigación del ingeniero colombiano Jorge Reynolds, quien logró registrar por primera vez el latido del corazón de estos gigantes marinos en libertad.
Fue un avance científico que abrió nuevas puertas al conocimiento y permitió comprender mejor la extraordinaria conexión entre todos los seres vivos. En este sentido, Pacificanto es un viaje sensorial que combina emoción, aprendizaje y asombro, acercando al visitante a la grandeza de la vida marina desde una perspectiva diferente.
A lo largo de la experiencia, el público se adentra en el universo sonoro de las ballenas jorobadas, cuyos cantos recorren enormes distancias y forman complejas composiciones naturales. Estos sonidos, junto con los propios latidos de su corazón, se transforman en una propuesta artística única en la que la voz humana, la música y la naturaleza dialogan en perfecta armonía.
Cada sesión tiene una duración de 15 minutos, en horario de 10,30 horas a 17,30 horas, en español e inglés. La actividad tiene un precio de seis euros (venta en el mismo parque y online). El aforo de la sala de cine de Amazonía es de 63 personas.
