El portavoz de Con Málaga, Nicolás Sguiglia, ha propuesto la creación del ‘Bono Escolar Málaga’, una ayuda directa de 100 euros por alumno con el objetivo de apoyar a las familias trabajadoras ante el incremento del coste de la vida y, al mismo tiempo, impulsar el comercio local.
Con Málaga ha definido la propuesta como “una dotación inicial de un millón de euros, que permitiría atender a 10.000 alumnos, aunque establece que esta cantidad pueda ampliarse en función de la demanda para evitar que familias que cumplan los requisitos queden fuera simplemente porque se haya agotado inicialmente la partida presupuestaria”.
Sguiglia ha subrayado que “el comienzo del curso se ha convertido para muchas familias en un auténtico golpe económico. Libros, material escolar, mochilas, papelería, ropa y otros gastos hacen que septiembre sea cada vez más difícil de afrontar”
El portavoz de Con Málaga ha considerado “especialmente preocupante” que una parte de las familias tenga que recurrir a tarjetas de crédito o fórmulas de financiación para afrontar los gastos de la vuelta al colegio.
“No podemos normalizar que una familia trabajadora tenga que endeudarse para comprar unos cuadernos, una mochila o el material que necesitan sus hijos para estudiar”, ha afirmado.
El Bono Escolar Málaga estaría dirigido a familias trabajadoras con rentas bajas y medias, estableciendo en las bases los criterios económicos necesarios para garantizar que la ayuda llegue a quienes la necesitan y no a los hogares con mayores ingresos.
La propuesta abarcaría desde el segundo ciclo de Educación Infantil, a partir de los 3 años, hasta la ESO, y el bono podría utilizarse para adquirir material escolar en librerías, papelerías y otros comercios de proximidad adheridos al programa.
Sguiglia ha destacado que la iniciativa persigue un doble objetivo: “Queremos ayudar directamente a las familias malagueñas, pero también utilizar los recursos públicos para fortalecer nuestros barrios y nuestro pequeño comercio. Cada bono que se gaste en una librería, una papelería o un comercio de proximidad es también una forma de apoyar la economía local”.
El portavoz de Con Málaga ha defendido que el Ayuntamiento de Málaga debe utilizar sus competencias y recursos para “aliviar el impacto que tiene la subida del coste de la vida sobre las familias”.
“El Ayuntamiento no puede resolver por sí solo el problema del coste de la vida, pero sí puede decidir de qué lado está y poner recursos para que llegar a fin de mes no sea cada vez más difícil para las familias trabajadoras”, ha apostillado.
La propuesta contempla que la ayuda sea finalista, de manera que los 100 euros por alumno se destinen exclusivamente a productos relacionados con la actividad escolar, y que pueda solicitarse por cada menor que cumpla los requisitos, de modo que las familias con varios hijos puedan recibir el bono correspondiente por cada uno de ellos.
Para el Sguiglia, el Bono Escolar Málaga representa una medida “sencilla, concreta y perfectamente asumible para una ciudad como Málaga” y una forma de que las políticas municipales “tengan un impacto directo en la vida cotidiana”.
“Ayudar a una familia a pagar el material escolar de sus hijos también es hacer política municipal. Y apoyar a nuestros comercios de barrio también. Málaga necesita un Ayuntamiento que esté al lado de quienes trabajan y llegan con dificultades a final de mes”, ha concluido Sguiglia.
