El portavoz del grupo Con Málaga en el Ayuntamiento de Málaga, Nicolás Sguiglia, ha presentado un decálogo de diez propuestas para avanzar hacia una Feria “más popular, más accesible, más diversa y con mayor calidad” y ha puesto el foco tanto en la programación cultural como en las condiciones económicas y sociales en las que se desarrolla la fiesta.
“La Feria de Málaga es una de las fiestas más queridas y disfrutadas por nuestra gente, y creemos que el Ayuntamiento puede ofrecerle a vecinos y visitantes una de mayor calidad”, ha agregado.
Sguiglia considera “necesario cambiar el actual modelo de gestión de la programación de la Feria”. “La programación no puede seguir dependiendo de decisiones discrecionales ni de un modelo cerrado vinculado a Teresa Porras y a empresas de su entorno. Málaga merece una programación cultural de mucha mayor calidad, más amplia, diversa y transparente”, ha dicho.
Al respeto, Con Málaga propone una programación cultural que combine tradición y vanguardia, recuperando las expresiones culturales e históricas vinculadas a la identidad malagueña y andaluza, pero incorporando también nuevos estilos, propuestas contemporáneas y una presencia mucho mayor del talento emergente malagueño y andaluz.
El decálogo plantea además recuperar el protagonismo de peñas, asociaciones, colectivos y entidades sociales en las casetas y espacios de Feria, frente al proceso de concentración en manos de empresas privadas y negocios de ocio nocturno.
De igual modo, la formación reclama también reforzar la EMT durante la Feria, sin incrementar el precio del billete, mejorar la coordinación con el taxi y establecer medidas para evitar precios abusivos en los servicios de VTC.
Otro de los ejes es la asequibilidad. Con Málaga propone introducir condiciones de precios “razonables en las autorizaciones y concesiones municipales, reforzar la inspección y garantizar una oferta de comida y bebida que permita disfrutar de la Feria a las familias con independencia de sus ingresos”. En la misma línea, plantea duplicar el Día del Niño, estableciendo dos jornadas de precios limitados en los cacharritos.
Asimismo, el decálogo incluye una programación juvenil “más amplia y de calidad, más Puntos Violeta y Arcoíris, medidas para combatir las agresiones sexuales y la Lgtbifobia, y actuaciones para garantizar empleos y salarios dignos durante la Feria”.
Por último, Con Málaga propone un programa para “mejorar la calidad, accesibilidad, confort climático, eficiencia energética y sostenibilidad de las casetas, contando para ello con entidades, caseteros, profesionales y expertos”.
“Queremos una Feria que siga siendo una gran fiesta, pero que sea también más nuestra: más de los barrios, de nuestras peñas y asociaciones, de nuestros artistas, de nuestras familias y de nuestra juventud. No se trata de cambiar la Feria, sino de hacerla mejor y de devolverle protagonismo a la ciudad”, ha resumido Sguiglia.
Por último, ha insistido en que “la Feria tiene que mirar hacia delante sin perder sus raíces. Tenemos una enorme tradición cultural, pero también muchísimo talento joven y emergente que merece tener un espacio. Y para eso necesitamos cambiar el modelo actual de gestión y apostar por una programación pública, transparente y de calidad”.
