El portavoz del grupo municipal de Con Málaga, Nicolás Sguiglia, ha exigido al Ayuntamiento de Málaga una reunión “inmediata” con las asociaciones vecinales y los comerciantes de Pedregalejo para “explicar de forma transparente los retrasos, el sobrecoste y las modificaciones introducidas en las obras del paseo marítimo, así como para abordar las críticas existentes sobre el diseño y el resultado de la intervención”.
Sguiglia considera que la situación es “un nuevo ejemplo de la pésima gestión del PP al frente del Ayuntamiento de Málaga, incapaz de controlar adecuadamente la ejecución de las obras públicas y de garantizar que las empresas contratistas cumplan los plazos y condiciones comprometidos”.
“Estamos hablando de una obra que se adjudicó por unos 5,7 millones de euros y con un plazo de diez meses y que ahora se va a más de seis millones y medio y se prolonga hasta noviembre. Mientras tanto, quienes pagan las consecuencias son los vecinos y los pequeños comercios de Pedregalejo”, ha señalado en un comunicado Sguiglia.
Asimismo, ha recordado, además, que “el malestar vecinal ha desembocado recientemente en una concentración pública en el propio barrio. “Cuando los vecinos tienen que salir a la calle para reclamar que se les escuche, algo está fallando en la gestión municipal”.
A su juicio, “el Ayuntamiento no puede limitarse a anunciar obras, hacerse la foto y después desentenderse de cómo se ejecutan y de cómo afectan a quienes viven y trabajan allí”.
Sguiglia considera “preocupantes” las declaraciones realizadas por el concejal responsable del distrito Este “en la Comisión de Cuentas celebrada este miércoles, en las que restó importancia al impacto de las obras y aseguró que los hosteleros están contentos con el desarrollo de los trabajos”.
Sguiglia ha insistido en que “no se puede tapar el malestar de un barrio con una versión oficial” y ha criticado, asimismo, “la falta de control efectivo sobre las empresas contratistas”. “El Partido Popular gobierna Málaga como si las contratas pudieran hacer prácticamente lo que quisieran. Los plazos se incumplen, aparecen modificaciones y sobrecostes y son los vecinos y comerciantes quienes soportan las consecuencias. El Ayuntamiento tiene la obligación de fiscalizar, exigir y hacer cumplir los contratos públicos”, ha apostillado.
Así, Con Málaga ha reclamado que la reunión con vecinos y comerciantes “sirva para poner sobre la mesa toda la información disponible sobre el calendario real de finalización, las causas concretas de las modificaciones del proyecto, el incremento del presupuesto y las responsabilidades de cada una de las partes en los retrasos acumulados”.
También el grupo municipal reclama al Ayuntamiento que “adopte medidas fiscales y económicas específicas para amortiguar el impacto de las obras sobre los establecimientos afectados, estudiando bonificaciones y reducciones de aquellos tributos y tasas municipales cuya aplicación permita legalmente compensar parte del perjuicio ocasionado por una actuación municipal prolongada durante la temporada de mayor actividad”.
“Si una obra municipal está provocando una caída de ingresos a negocios que llevan meses soportando ruido, polvo, dificultades de acceso y pérdida de clientela, el Ayuntamiento no puede mirar hacia otro lado. Tiene que estudiar medidas para aliviar ese impacto y proteger al comercio de proximidad”, ha defendido Sguiglia.
Por otro lado, Con Málaga considera necesario abrir un proceso de diálogo con los vecinos “sobre aquellos aspectos del diseño que todavía puedan ser corregidos o modificados, especialmente aquellos que afectan a la identidad del barrio, a la funcionalidad del paseo, a la accesibilidad y a la calidad del espacio público”.
Sguiglia reclama además que “la prioridad de la actuación sea recuperar y mejorar el espacio público para quienes viven en Málaga, y no favorecer dinámicas de turistificación o de expansión de usos vinculados al consumo turístico”.
Para Con Málaga, la remodelación del paseo marítimo podía ser una oportunidad para mejorar un espacio fundamental de la ciudad, pero la gestión desarrollada hasta ahora “está generando precisamente lo contrario: incertidumbre, perjuicios económicos, retrasos, sobrecostes y un creciente malestar vecinal”.
“Pedregalejo no necesita más propaganda ni más fotos del Ayuntamiento. Necesita explicaciones, soluciones y que se escuche a sus vecinos y comerciantes. Y eso es responsabilidad directa del Gobierno del Partido Popular”, ha concluido Sguiglia.
