Un estudio de la UMA asocia la vitalidad a menos malestar psicológico en mujeres con cáncer de mama
El trabajo, con 211 pacientes españolas, sitúa este recurso entre el estrés de la enfermedad y síntomas como la ansiedad o la depresión. Las autoras plantean ahora estudios de seguimiento y de intervención
Un estudio de tres investigadoras de la Universidad de Málaga (UMA) ha relacionado la vitalidad con un menor malestar psicológico en mujeres con cáncer de mama. El trabajo, firmado por María Victoria Cerezo, Lorena Soria y María José Blanca y publicado en la revista científica Health Psychology Research, se ha hecho con 211 mujeres españolas diagnosticadas de la enfermedad, de entre 23 y 77 años, según ha informado la UMA en una nota difundida con motivo del Día Mundial contra el Cáncer de Mama, que se celebra este lunes 19 de octubre.
El equipo analizó varias fortalezas del carácter, como la esperanza, la curiosidad o la gratitud, y todas mostraron una relación positiva con el bienestar. La que más peso tuvo fue la vitalidad, como mediadora entre las fuentes de estrés propias del cáncer de mama y los cuatro indicadores de malestar estudiados: depresión, ansiedad, estrés y malestar general. Que sea mediadora quiere decir que, en el análisis estadístico, parte del vínculo entre el estrés y ese malestar pasa por ella.
«Esto significa que aquellas pacientes que tienen un mayor nivel de estrés derivado de la enfermedad son las que muestran menos vitalidad o entusiasmo, lo que, a su vez, incrementa la sintomatología depresiva y ansiosa», ha explicado Cerezo, investigadora del Departamento de Psicobiología y Metodología de las Ciencias del Comportamiento. Para la catedrática María José Blanca, «mantener o potenciar la vitalidad ayuda a frenar esa percepción estresante de la propia enfermedad que se manifiesta en malestar emocional».
Las autoras quieren seguir esta línea con estudios longitudinales, que siguen a las mismas pacientes a lo largo del tiempo, y con ensayos de intervención, que ponen a prueba el efecto de actuar sobre un factor concreto.
Qué proponen
Las investigadoras defienden que el abordaje del cáncer de mama sitúe el bienestar psicológico al mismo nivel que los tratamientos médicos, con un tratamiento multidisciplinar. Para fomentar la vitalidad proponen, además del trabajo psicológico, el ejercicio físico, las actividades relajantes, el apoyo del entorno cercano y el cuidado de las relaciones sociales.
«La vitalidad es contagiosa, por lo que participar de actividades en las que poder observarla de otras personas puede ser inspirador y generar empoderamiento», han señalado. También recuerdan que el malestar no tiene por qué vivirse en soledad y que el apoyo psicooncológico temprano, la atención psicológica especializada en personas con cáncer, es «una herramienta clave para proteger la salud emocional».
En el estudio han colaborado centros oncológicos y servicios de apoyo psicológico de toda España, en especial asociaciones de pacientes integradas en la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA).
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