Torrox coloca desfibriladores en todos sus colegios, institutos y centros de mayores
El Ayuntamiento ha formado a los responsables de cada centro en su uso, y la Policía Local lleva otro aparato portátil para las emergencias en la calle.
El Ayuntamiento de Torrox ha instalado desfibriladores externos automáticos (DEA) en todos los colegios, institutos y centros de mayores del municipio, y también en la delegación de Bienestar Social, según ha informado el Consistorio en un comunicado. La actuación, coordinada con la Policía Local y enmarcada en lo que el Ayuntamiento llama un proyecto de municipio cardioprotegido, ha contado con un presupuesto cercano a los 15.000 euros.
Los aparatos están en los colegios Colina del Sol, Mare Nostrum, El Faro, Los Llanos y El Morche; en los institutos Jorge Guillén y Alfaguar, y en los centros de mayores de Torrox, Torrox Costa y El Morche. Son diez centros, más la delegación de Bienestar Social. Los responsables de todos ellos han recibido formación e instrucciones para manejarlos.
El Centro de Participación Activa (CPA) de Torrox ya contaba con uno. La Policía Local, por su parte, dispone de un desfibrilador portátil para actuar en emergencias en la vía pública. El alcalde, Óscar Medina, y la primera teniente de alcalde y concejal de Infraestructuras, Paula Moreno, han visitado el IES Jorge Guillén, uno de los centros donde se ha colocado.
Qué hace un DEA y quién puede usarlo
Un DEA es un aparato portátil que analiza el ritmo del corazón y detecta las arritmias graves que provocan una parada cardiorrespiratoria. Si hace falta, emite una descarga eléctrica controlada para que el corazón recupere un pulso efectivo. Está pensado para los casos de muerte súbita, cuando el corazón deja de bombear sangre de forma repentina.
El aparato guía al usuario con instrucciones por voz y visuales, de modo que, según el Ayuntamiento, cualquier persona puede utilizarlo con seguridad aunque no tenga formación sanitaria, mientras llegan los servicios de emergencia.
En esos minutos está casi todo. Según la Junta, usar un desfibrilador en menos de tres minutos y mantener la reanimación básica hasta que llega el 061 sitúa las posibilidades de supervivencia por encima del 50%. La Junta estima también que en Andalucía se producen fuera del hospital 19,5 paradas cardíacas por cada 100.000 habitantes al año, y que más de la mitad ocurren en el propio domicilio. En esos casos, cuando alguien llama al 061, los gestores telefónicos le explican cómo hacer las maniobras mientras llegan los equipos de emergencias.
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