El sindicato denuncia que las centrales tradicionales utilizan a los trabajadores como herramienta partidista y advierte de las consecuencias legales que podría tener secundar los paros en la provincia
El sindicato Solidaridad ha advertido que la huelga anunciada por CCOO y UGT no responde a reivindicaciones laborales, sino a motivos puramente políticos, lo que deja a los trabajadores que la secunden sin amparo legal, también en la provincia de Málaga, donde el impacto podría afectar de lleno a sectores esenciales como la hostelería, el turismo y el comercio.
Según ha explicado el secretario general de Solidaridad, Jordi de la Fuente, “una huelga contra decisiones de política internacional o contra una guerra en otro continente no tiene ninguna relación con los derechos de los trabajadores españoles. CCOO y UGT están utilizando a los trabajadores como herramienta política, y eso es inaceptable”.
De la Fuente ha recordado que la jurisprudencia del Tribunal Constitucional (Sentencias 11/1981 y 36/1993, entre otras) es clara: el derecho de huelga sólo ampara las acciones destinadas a defender los intereses laborales o profesionales, y no aquellas con fines ideológicos o partidistas.
“En una economía como la malagueña, que vive de la productividad y el esfuerzo diario de miles de trabajadores del sector servicios, del campo y de la construcción, lo último que necesitan las familias es una huelga política que no va a mejorar sus condiciones laborales. Es una cortina de humo en un momento en el que muchos malagueños tienen contratos precarios, salarios bajos y cada vez más dificultades para llegar a fin de mes”, han señalado desde Solidaridad.
De igual forma, advierten que los trabajadores que participen en esta convocatoria no estarán protegidos jurídicamente, lo que implica:
- El descuento del salario correspondiente al día no trabajado.
- La pérdida de la cobertura legal prevista para las huelgas laborales.
- En determinados casos, podrían enfrentar sanciones disciplinarias si se
ocasionan perjuicios a la empresa o se obstaculiza la producción.
Y la posibilidad de sanciones disciplinarias si se causan perjuicios a la empresa o se obstaculiza la producción.
“Solidaridad defiende el derecho de huelga como una herramienta legítima de presión sindical, pero no puede avalarse su uso partidista o ideológico. El sindicalismo debe servir a los trabajadores, no a los intereses políticos de unos pocos que ni siquiera representan a una mayoría”, han afirmado desde el sindicato.
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