Quirónsalud Marbella suma nuevas técnicas de columna y prevé ampliar la neurocirugía craneal
El hospital empieza por la endoscopia espinal, los abordajes tubulares y el láser intradiscal, y plantea para más adelante cirugía craneal compleja y programas para algunos pacientes con Parkinson o epilepsia
El Hospital Quirónsalud Marbella ha incorporado nuevas técnicas para operar enfermedades de la columna, entre ellas la endoscopia espinal, los abordajes tubulares y el láser intradiscal, según ha informado el centro en un comunicado. Es la primera fase de un proyecto que prevé ampliar después la cirugía craneal y, más adelante, desarrollar programas de neurocirugía funcional para determinados pacientes con Parkinson o epilepsia.
La actividad se centrará al principio en las enfermedades degenerativas y tumorales de la columna y en las lesiones de los nervios periféricos. Entre las patologías que el equipo tratará de entrada figuran las hernias cervicales, que pueden causar dolor en los brazos y, si comprimen la médula espinal, pérdida de fuerza; las hernias lumbares asociadas a ciática; la estenosis del canal lumbar, y algunos tumores de la médula o de la membrana que la rodea.
Qué cambia en las operaciones de columna
Las tres técnicas son mínimamente invasivas: buscan llegar a la lesión dañando menos los tejidos de alrededor. La endoscopia espinal trabaja a través de incisiones pequeñas con una cámara y material específico. Los abordajes tubulares abren camino hasta la zona que se va a tratar afectando menos a la musculatura. El láser intradiscal actúa mediante una punción sobre parte del tejido del disco intervertebral, el que separa una vértebra de la siguiente.
Según el hospital, en pacientes seleccionados estos procedimientos pueden ayudar a reducir el dolor tras la operación, acortar el ingreso y acelerar la recuperación. El propio centro pone los límites: el láser se reservará para casos concretos y no sustituye a la cirugía de descompresión cuando haga falta. «Su utilización debe adaptarse a cada caso, porque no todas las lesiones se benefician del mismo abordaje», ha señalado José Manuel Montero, jefe del Servicio de Neurocirugía, que insiste en que «sigue siendo fundamental seleccionar bien a los pacientes».
La segunda fase: cirugía craneal y funcional
Para ampliar la cirugía craneal está prevista la llegada de un neuronavegador, un sistema que usa las imágenes del propio paciente como guía durante la intervención. Con él, el hospital quiere abordar tumores, malformaciones y enfermedades vasculares del sistema nervioso. «Permitirá ampliar el número de intervenciones de patología craneal que previamente no se podían realizar en este área geográfica», ha afirmado el doctor José Luis Barbeito.
En una fase posterior, el proyecto prevé desarrollar programas de neurocirugía funcional para algunos pacientes con Parkinson o epilepsia, además de técnicas de neuromodulación para ciertos cuadros de dolor crónico. Barbeito advierte de que esa indicación «requiere una evaluación especializada y multidisciplinar, con objetivos realistas».
El equipo lo forman más de ocho neurocirujanos que trabajan también en los hospitales Quirónsalud Sagrado Corazón de Sevilla, Campo de Gibraltar y Córdoba, y se coordinará con Neurología, Neurofisiología, Radiología, Anestesiología, Rehabilitación y Enfermería.
Los dos especialistas subrayan que pedir cita no equivale a entrar en quirófano: cada caso se estudiará para decidir si conviene un tratamiento quirúrgico o conservador. «Una consulta con el neurocirujano no implica necesariamente que haya que operar», ha resumido Barbeito.
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