Mochila a dos hombros y tableta en alto: un traumatólogo infantil da pautas para la espalda
Adolfo Díaz, de Quirónsalud Málaga, aclara que el peso de la mochila puede causar molestias musculares, pero no provoca la escoliosis idiopática del adolescente ni la empeora
Las horas sentados en el aula, el peso de la mochila y el uso cada vez más habitual de móviles y tabletas pueden favorecer molestias cervicales, dorsales y lumbares en niños y adolescentes. Así lo ha advertido el doctor Adolfo Díaz, especialista en Traumatología y Ortopedia Infantil del Hospital Quirónsalud Málaga, que en un comunicado ha defendido que una buena educación postural, en clase y en casa, puede prevenir problemas de espalda desde edades tempranas.
No se trata sólo de cómo se sientan los niños o de cuánto pesa su mochila, insiste: «El movimiento, el ejercicio físico y una adecuada ergonomía son fundamentales para cuidar su columna».
En el aula: no estar quietos
El traumatólogo aconseja evitar las posturas forzadas o mantenidas demasiado tiempo, y que el mobiliario esté adaptado a la edad y la estatura del alumno: que pueda apoyar los pies en el suelo, la espalda en el respaldo y los antebrazos a una altura cómoda sobre la mesa.
«Debemos enseñar a los niños que una buena postura no significa permanecer inmóviles, sino cambiar de posición y moverse con frecuencia», ha señalado. Propone aprovechar los descansos o los cambios de clase, aproximadamente cada dos horas, para hacer pequeños estiramientos de cuello, hombros y espalda, y recuerda que la Organización Mundial de la Salud recomienda a niños y adolescentes una media de al menos 60 minutos diarios de actividad física moderada o vigorosa.
La mochila: cuánto pesa y cómo se lleva
Las principales sociedades científicas sitúan el peso máximo recomendable de la mochila entre el 10% y el 20% del peso corporal, según la organización. Díaz recomienda mochilas ligeras, proporcionadas a la talla, con dos tirantes anchos y ajustables y respaldo acolchado, llevadas siempre sobre ambos hombros, bien ajustadas y pegadas a la espalda, con lo más pesado cerca del cuerpo.
Una mochila demasiado pesada o mal colocada puede provocar dolor de cuello y hombros. Pero el especialista aclara que su peso «no es causa de la escoliosis idiopática del adolescente ni provoca que su curvatura empeore», aunque sí puede generar molestias musculares.
Pantallas: la cabeza, no hacia abajo
El uso prolongado de móviles y tabletas con la cabeza inclinada hacia delante puede favorecer el dolor de cuello y hombros. Díaz aconseja que la pantalla quede a una altura que permita mantener la cabeza en una posición cómoda y natural, usar soportes o atriles en lugar de apoyar la tableta en el regazo, mantener los antebrazos apoyados y hacer pausas frecuentes, alternando las pantallas con actividades que impliquen movimiento.
La cadera, desde los primeros meses
Los especialistas del hospital recuerdan que la vigilancia empieza mucho antes de la edad escolar. Es el caso de la displasia del desarrollo de la cadera, una alteración en la formación de esa articulación que suele ser indolora al nacer pero puede causar después problemas de movilidad, dolor y desgaste prematuro. Según el equipo de Traumatología, algunos casos diagnosticados tarde han requerido cirugía cuando «una detección en los primeros meses de vida podría haber permitido tratamientos ortopédicos menos invasivos». Por eso Díaz subraya la importancia de las revisiones pediátricas, y aconseja consultar con un profesional ante un dolor de espalda persistente, intenso o que limite la actividad habitual del niño.
Esta información procede de agencia. La Voz de Málaga la clasifica y la edita para su publicación.
