El portavoz del grupo municipal de Con Málaga, Nicolás Sguiglia, ha propuesto que los museos municipales y aquellos que reciben financiación pública del Ayuntamiento “abran sus puertas de forma gratuita a residentes durante los meses de verano y funcionen como espacios de confort climático para proteger a la ciudadanía frente a las altas temperaturas”.
Ha explicado en un comunicado que la iniciativa surge “ante el incremento de los episodios de calor extremo que está experimentando Málaga como consecuencia del cambio climático”. Al respecto, ha señalado que los últimos días “han dejado temperaturas excepcionalmente elevadas para estas fechas, con registros cercanos a los 40 grados en distintos puntos de la provincia y avisos meteorológicos por calor en pleno inicio del mes de junio”.
Sguiglia ha incidido en que “los estudios científicos vienen alertando desde hace años de que el cambio climático está provocando un aumento de la frecuencia, intensidad y duración de las olas de calor en la cuenca mediterránea”.
“Málaga es una de las ciudades especialmente expuestas a estos fenómenos, que tienen consecuencias cada vez más importantes sobre la salud pública. Las altas temperaturas incrementan el riesgo de golpes de calor, deshidratación, problemas cardiovasculares y respiratorios, afectando especialmente a los colectivos más vulnerables como las personas mayores, la infancia, las personas dependientes o quienes padecen enfermedades crónicas”, ha agregado.
Asimismo, ha añadido que “el calor extremo ya no es una situación excepcional. Es una realidad que cada verano afecta a miles de malagueños y malagueñas y que exige respuestas por parte de las administraciones públicas”.
“Estamos hablando de salud pública, de prevención y de garantizar que cualquier persona tenga acceso a espacios seguros y climatizados cuando las temperaturas se disparan”, ha señalado Sguiglia.
Desde Con Málaga han recordado que el Ayuntamiento destina anualmente alrededor de 17 millones de euros al sostenimiento de la red museística de la ciudad, por lo que consideran que estos equipamientos deben cumplir también una función social durante los meses más duros del verano.
“Los museos son espacios públicos sostenidos con recursos públicos. Durante los episodios de calor extremo deben ponerse al servicio de la ciudadanía y convertirse en lugares donde las familias, los mayores y las personas más vulnerables puedan refugiarse de las altas temperaturas en condiciones dignas”, ha explicado el portavoz del grupo municipal de Con Málaga.
Así, la propuesta contempla que los museos municipales y aquellos que reciben financiación municipal habiliten espacios de libre acceso y entrada gratuita para residentes, donde se desarrollen actividades culturales, educativas y de convivencia dirigidas especialmente a niños, niñas y personas mayores.
Además, plantea garantizar puntos de hidratación, acceso a bebidas frescas, zonas de descanso y unas adecuadas condiciones de confort térmico. Con Málaga pone como ejemplo el Museo Ruso de Tabacalera, “una instalación con más de 2.300 metros cuadrados de superficie que reúne las condiciones idóneas para albergar una iniciativa de estas características”.
“El Museo Ruso dispone de espacio más que suficiente para habilitar una zona de puertas abiertas y acceso gratuito donde organizar talleres infantiles, actividades culturales para mayores, encuentros vecinales o propuestas de dinamización social. Es un equipamiento perfectamente preparado para desempeñar también una función de refugio climático”, ha destacado Sguiglia.
Por último, ha incidido en que “Málaga debe avanzar hacia una auténtica red municipal de refugios climáticos atractivos, accesibles y distribuidos por todos los distritos de la ciudad, aprovechando infraestructuras públicas ya existentes como museos, bibliotecas, centros ciudadanos y equipamientos culturales”.
“El Ayuntamiento debe articular una red de refugios climáticos atractivos y disponibles que garantice el bienestar de vecinos y vecinas durante los episodios de calor extremo. Tenemos instalaciones públicas de enorme calidad que pueden cumplir una función fundamental para proteger a la población más vulnerable. La adaptación al cambio climático también pasa por poner los recursos municipales al servicio de la salud y el bienestar de la ciudadanía”, ha concluido Sguiglia.
