El Banco Europeo de Inversiones (BEI), perteneciente al Grupo Banco Europeo de Inversiones, Grupo BEI, financiará con 175 millones de euros el programa de inversiones de Acosol para modernizar las infraestructuras hídricas de Andalucía occidental contribuyendo a una gestión eficiente de un recurso natural de vital importancia para la región.
Así, según han detallado desde Acosol en un comunicado, el BEI y Acosol han firmado este lunes un primer tramo de 75 millones de euros correspondientes a este préstamo.
Acosol es la empresa pública perteneciente a la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental que gestiona el ciclo integral del agua incluido abastecimiento y saneamiento en esta zona de la provincia de Málaga.
Se espera que las inversiones beneficien aproximadamente a un millón de personas de las poblaciones de Benahavis, Benalmádena, Casares, Estepona, Fuengirola, Istán, Manilva, Marbella, Mijas, Ojén y Torremolinos y más de 1,4 millones en épocas estivales donde la población se incrementa considerablemente.
Entre otras actuaciones se prevén actividades de eficiencia energética, incluida la generación de energía renovable para autoconsumo en la Desaladora de Marbella (EDAM). La rehabilitación y mejora de los sistemas de producción, transporte, almacenamiento y electromecánicos de agua, incluyendo la sustitución de más de 20 kilómetros de colectores de la red de saneamiento integral que sufren pérdidas e infiltraciones de agua marina.
Asimismo, la mejora de las plantas de tratamiento de aguas residuales y la rehabilitación de la red de saneamiento integral para cumplir los requisitos medioambientales y contribuir a la reutilización de las aguas residuales con la instalación de redes de agua regenerada.
Además, se llevará a cabo la renovación de más de 30 kilómetros de tuberías de agua potable o la construcción de un nuevo depósito de cabecera en la Estación de Tratamiento de Agua Potable de Río Verde (ETAP), entre otras mejoras.
El proyecto tiene como objetivo “paliar el importante estrés hídrico que afecta a la Costa del Sol española, al tiempo que contribuye a la sostenibilidad medioambiental y a ofrecer un mejor servicio a los ciudadanos”.
Al reducir las pérdidas de agua, mejorar la reutilización y mejorar la gestión del agua ofrecerá respuestas a los riesgos recurrentes de sequía y reforzará la resiliencia de la región ante los efectos del cambio climático. El proyecto contribuye así a poder satisfacer las necesidades de agua de las futuras generaciones en un entorno climático más incierto y variable.
