La diputada nacional por el PP de Málaga Gema Pérez ha achacado este sábado “a la voracidad tributaria del Gobierno de España la pérdida de poder adquisitivo de familias, pensionistas y autónomos”, y ha criticado que, “pese a que la subida de precios acumulada desde 2018 supera el 25%, Sánchez no ataja la inflación con medidas correctivas y, además, mantiene el infierno fiscal que conduce a Málaga hacia su sexto año consecutivo con récord de recaudación estatal”.
Así, ha advertido en un comunicado de que el Índice de Precios al Consumo (IPC) ha registrado en agosto “su subida más alta desde febrero de 2023 y ha previsto una cuesta de septiembre o vuelta al ‘cole’ complicada” para las familias por “la asfixia de un Gobierno que no da tregua al bolsillo”.
Al respecto, ha apuntado que “de los ocho años que Sánchez lleva en la Moncloa, los últimos cinco se han traducido en picos históricos de recaudación en la provincia, con más de 6.000 millones de euros registrados en 2025 y un primer semestre de 2026 que ya ha elevado los ingresos de las arcas estatales un 7,5% respecto al año anterior, superando hasta junio los más de 2.500 millones”.
Pérez, “frente a este infierno económico y fiscal que también golpea a los autónomos, con más de cien subidas de impuestos y cotizaciones aplicadas desde que Sánchez es presidente”, ha explicado la “apuesta” del Partido Popular para abordar la inflación. Entre las principales medidas ha señalado la rebaja del IVA y la reducción del IRPF en 200 euros de media.
“No puede ser que la falta de Presupuestos Generales del Estado desde el año 2023 la estemos pagando los españoles de nuestro bolsillo”, ha aseverado la diputada nacional malagueña y ha incidido en que el Ejecutivo “aprovecha el dinamismo económico y la pujanza de Málaga para hacer caja”, pero “no revierte esa recaudación en inversiones ni infraestructuras para una provincia que cada vez acusa más el colapso de la movilidad y que registra un déficit energético que mantiene paralizadas más de 25.000 viviendas”.
Por ello, ha afirmado que “no hablamos de macrocifras, sino del precio de los combustibles y el gas disparados y que condicionan las economías familiares, además de repercutir en el precio final de muchos productos por el mayor gasto de los transportistas”.
“Esto supone que la inflación seguirá al alza mientras que el poder adquisitivo de familias, pensionistas y autónomos continuará cayendo en picado”, ha concluido.
