El grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Málaga ha exigido este viernes al equipo de gobierno local y a la Junta de Andalucía la adopción de “medidas urgentes y valientes” ante “la escalada de los precios del alquiler que sufren los estudiantes a pocas semanas del inicio del nuevo curso académico en la Universidad de Málaga”.
El portavoz municipal socialista, Mariano Ruiz Araujo, ha reclamado al Gobierno andaluz “una regulación específica del alquiler por habitaciones que impida utilizar la división de una vivienda como fórmula para multiplicar su precio”.
“Que una habitación supere ya los 500 euros mensuales supone una barrera enorme para miles de jóvenes y sus familias y dificulta que Málaga pueda atraer y retener talento”, ha señalado.
Ruiz Araujo ha instado tanto al equipo de gobierno del PP en el Ayuntamiento como a la Junta de Andalucía a “salir de su inmovilismo” y “estudiar las fórmulas legales que ya se están aplicando en otros territorios para proteger a los inquilinos”.
En concreto, los socialistas proponen tomar como referencia la regulación implantada en Cataluña, donde, en las zonas de mercado residencial tensionado, la suma de las rentas de las distintas habitaciones de una misma vivienda no puede superar la renta máxima que correspondería al alquiler de la vivienda completa.
“Dividir un piso no puede servir para multiplicar su alquiler. Si existe un límite para alquilar una vivienda completa, no tiene sentido que ese límite pueda esquivarse simplemente haciendo tres o cuatro contratos distintos sobre sus habitaciones”, ha explicado en un comunicado Ruiz Araujo.
De igual modo, el PSOE plantea estudiar el modelo aprobado recientemente en Navarra, que, han explicado, “incorpora una limitación adicional para determinar el precio máximo de cada habitación en proporción a su superficie útil”.
Para los socialistas, “Andalucía debe abordar este fenómeno y evitar que el alquiler fragmentado pueda convertirse en una vía para eludir las medidas destinadas a contener los precios de la vivienda”.
Así, Ruiz Araujo ha reclamado a la Junta que “utilice los instrumentos previstos en la legislación estatal de vivienda para actuar sobre las zonas en las que existe una especial presión del mercado residencial”.
“No podemos permitir que estudiar en la Universidad de Málaga se convierta en un artículo de lujo. Tenemos pisos que se ofrecen por entre 900 y 1.500 euros al mes y habitaciones que superan los 500 euros, además de exigencias de fianzas, garantías y mensualidades por adelantado que hacen cada vez más difícil acceder a una vivienda”, ha señalado el portavoz.
Ha añadido, además, que “estamos hablando de más de 30.000 estudiantes que cada curso sostienen una parte esencial de la actividad económica, social y cultural de Málaga. No podemos querer ser una ciudad universitaria, atraer talento de otras provincias y países y, al mismo tiempo, permitir que encontrar un piso o una habitación se convierta en una carrera de obstáculos”.
“SIN HABITACIONES ASEQUIBLES A LAS PUERTAS DEL NUEVO CURSO ACADÉMICO”
El grupo municipal socialista ha advertido de que “miles de jóvenes andaluces, incluidos muchos procedentes de municipios de la propia provincia de Málaga, afrontan cada curso importantes dificultades para encontrar alojamiento asequible en la capital”.
En este sentido, la viceportavoz del grupo del PSOE en el Ayuntamiento de Málaga, Carmen Martín, ha señalado que “durante el pasado curso 2025/2026 la Universidad de Málaga contó con alrededor de 30.000 estudiantes de grado y más de 3.300 estudiantes de máster”.
“Entre los alumnos de nuevo ingreso de grado, 5.615 procedían de la provincia de Málaga, mientras que entre los estudiantes de máster 1.322 tenían su residencia de origen en algún municipio malagueño, según datos de la UMA cruzados con el Sistema Integrado de Información Universitaria y el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía”, ha detallado.
Martín ha dicho que “muchos de ellos proceden de municipios desde los que desplazarse diariamente hasta Málaga supone horas de carretera o transporte público. Para ellos, disponer de una habitación a un precio razonable no es un lujo: es una condición para poder estudiar”.
La viceportavoz socialista ha defendido que “Málaga no puede presumir de ser una ciudad universitaria de referencia y, al mismo tiempo, expulsar a estudiantes porque sus familias no pueden asumir el coste del alojamiento”.
Además, ha reprochado al equipo de gobierno del PP que “año tras año llega septiembre y la situación se repite sin que desde el Ayuntamiento se ponga en marcha una estrategia suficiente para aliviar la presión sobre estos jóvenes y sus familias”. La edil ha puesto también el foco en las garantías económicas que se reclaman a muchos jóvenes.
Por su parte, el concejal socialista Rubén Viruel ha señalado que el Ayuntamiento “no puede limitarse a celebrar que Málaga tenga cada vez una mayor proyección universitaria. Si queremos una ciudad universitaria, tenemos que garantizar también que quienes vienen a estudiar puedan vivir aquí”. Viruel ha advertido de que la implantación de nuevas universidades privadas “incorporará nuevos estudiantes y, con ellos, una mayor demanda de alojamiento en un mercado residencial que ya se encuentra sometido a una fuerte presión”.
“Cada nueva universidad que se implanta en Málaga debe asumir también su responsabilidad sobre el impacto residencial que genera. No podemos incorporar miles de nuevos estudiantes y trasladar toda esa demanda directamente al mercado del alquiler que utilizan las familias y los universitarios de la UMA”, ha señalado.
Por ello, el PSOE ha vuelto a reclamar que el Ayuntamiento “impulse acuerdos con las universidades y exija que los nuevos proyectos universitarios contemplen soluciones de alojamiento para sus alumnos, incluyendo residencias y colegios mayores”.
