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domingo, 13 de septiembre de 2026

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Torremolinos · Tribunales

Remiten al jurado el caso por el crimen de Sibora, cuyo cuerpo fue hallado tras años desaparecida

Agencias

Remiten al jurado el caso por el crimen de Sibora, cuyo cuerpo fue hallado tras años desaparecida
Ciudad de la Justicia de Málaga. Fachada Imagen de archivo, febrero de 2019

La causa por el crimen de Sibora, la joven desaparecida en 2014 y cuyo cuerpo fue encontrado nueve años después emparedado en una vivienda de la localidad malagueña de Torremolinos, por el que está acusado el que fuera su pareja, ha sido ya remitido a la Audiencia de Málaga para que se fije la fecha del juicio con jurado.

Así lo han informado fuentes judiciales, apuntando que la causa fue remitida por parte de la plaza número 3 de Torremolinos, que ha llevado esta causa contra el acusado y también la relativa al asesinato de otra novia posterior, Paula, por lo que fue condenado a 24 años de prisión, aunque la sentencia está recurrida.

La remisión del caso por el crimen de Sibora a la Audiencia se produce tras celebrarse el pasado junio en el juzgado una vista preliminar en la que las acusaciones –Fiscalía y la acusación particular en nombre de la familia– pidieron la apertura de juicio oral contra el procesado.

Tras dicha vista, la jueza instructora acordó la apertura de juicio oral en un auto, al que ha tenido acceso Europa Press, en el que también se fija los hechos justiciables y se señala como órgano competente para el enjuiciamiento el Tribunal del Jurado.

En esta causa, las acusaciones piden 22 años de prisión para el procesado, Marco, por los delitos de asesinato en el ámbito de la violencia de género, con alevosía y la agravante de parentesco, por el que pide 20 años de prisión; y contra la integridad moral, por el que solicita una pena de dos años.

Por su parte, la defensa pide la absolución, pero subsidiariamente considera que se trataría de un delito de homicidio y de la conducta posterior de ocultación, solicitando penas mínimas, al entender que se deben aplicar las circunstancias que atenúan la pena de confesión y adicción a sustancias estupefacientes.

El acusado «reconoce su intervención en el episodio que determinó el fallecimiento de Sibora y la ocultación del cuerpo», pero rechaza el resto de acusaciones y que fuera una acción planificada, según el escrito de defensa presentado en su día.

Según las acusaciones, el procesado conoció en 2010 a Sibora, cuando ella tenía casi 19 años, en la localidad italiana de Nettuno, donde ambos residían, y en 2010 la pareja se trasladó a vivir a España, concretamente a Torremolinos, donde tras convivir en varios lugares, a finales de 2013 cesó temporalmente la relación.

No obstante, siguieron conviviendo en la fecha de los hechos en un inmueble en la zona de El Calvario, que el acusado había alquilado y donde fue encontrado el cadáver.

En día y hora indeterminados, en cualquier caso durante la semana del 7 al 14 de julio de 2014, en dicha vivienda, presuntamente, considera la acusación, «el investigado atacó a Sibora –entonces con 22 años– con un arma blanca y, tras asestarle al menos cuatro puñaladas, tres de ellas por la espalda, le causó la muerte».

Tras esto, siempre según la versión de las acusaciones, decidió esconder el cuerpo en la propia vivienda, en un habitáculo obrado en un hueco de la segunda planta abuardillada del ático», y en los días y meses sucesivos se esforzó en hacer creer a todos, incluidos los familiares de la víctima, que ella se había marchado.

El escrito de provisional de acusación describe todas las versiones que dio a distintas personas, en ocasiones, «llorando, diciendo que quería que Sibora volviera, que estaba enamorado, que se querían casar». Incluso, llegó a presentar una denuncia por desaparición.

Pasados nueve años «desde que causara intencionadamente la muerte a Sibora», dice el ministerio fiscal, el día 17 de mayo de 2023, el investigado fue detenido como presunto autor de la muerte, también usando un arma blanca, de la que había sido su pareja hasta ese momento, Paula.

En ese momento, tuvo unas «manifestaciones espontáneas» en la Comisaría de Policía delante de los agentes, señalando que Sibora se encontraba cerca «enterrada en una pared», por lo que se retomó la investigación y búsqueda de dicha víctima y, tras una ardua y meticulosa investigación, fue localizado el cadáver en junio.

La defensa, por contra, sostiene inicialmente que los hechos se produjeron en el contexto de una discusión entre acusado y víctima, «con tensión y confrontación física entre ambos» y que hubo «un forcejeo relacionado con el arma blanca, generándose las lesiones que causaron el fallecimiento», negando que se produjera «de forma reflexiva, fría, preparada».

Esta información procede de agencia. La Voz de Málaga la clasifica y la edita para su publicación.

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