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miércoles, 9 de septiembre de 2026

Boletín diario

Málaga · Sociedad

Un estudio demuestra el papel clave de la UMA en la prevención de la conducta suicida

Agencias

Un estudio demuestra el papel clave de la UMA en la prevención de la conducta suicida

La Universidad de Málaga (UMA) ha destacado el Trabajo Fin de Máster de la estudiante del Máster en Estudios Avanzados en Trabajo Social, Thalía Postigo López, que a partir de una metodología cualitativa se ha acercado a las experiencias, percepciones y opiniones que están implicadas en la prevención del suicidio dentro de la UMA.

La universidad lo ha afirmado así en un comunicado a la vez que ha confirmado que, como cada año, se sumará a las conmemoraciones del Día Mundial para la Prevención del Suicidio proclamado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) con el objetivo de concienciar sobre la prevención de este problema, reducir el estigma y fomentar la acción a través de redes de apoyo y la detección temprana de señales de malestar.

A través de su Plan de Prevención de la Conducta Suicida, que ya suma dos ediciones y que la convierte en la primera institución académica en poner en marcha una iniciativa de este tipo, la UMA busca implementar estrategias y acciones con el objetivo de reducir la prevalencia de la conducta suicida en el ámbito universitario.

Los resultados de este estudio revelan que esta prevención no depende únicamente de recursos especializados ni de protocolos dentro de este ámbito, a pesar de destacar su enorme importancia, sino que se enfatiza como factores protectores el apoyo social, el apoyo entre iguales, el sentido de pertenencia, la resiliencia y la presencia de un profesorado cercano, subrayando que estos son acumulativos e interdependientes.

Asimismo, la autora pone de relieve la necesidad de potenciar y dar mayor visibilidad a estos recursos disponibles y resalta que «para ello debemos conseguir que todos los miembros de la universidad los conozcan y sepan acudir a ellos cuando los necesiten».

En este sentido, el estudio señala que la universidad ya cuenta con personas y herramientas que puedan desarrollar un papel preventivo antes de que aparezca la crisis. Se trata de las ‘personas referentes’, «que tienen capacidad para detectar, escuchar, orientar y derivar», aunque Postigo apunta a que, actualmente, su papel no está plenamente consolidado.

«Hay problemas de formación, visibilidad y conocimiento de sus funciones, tanto por parte del alumnado como de los propios referentes. Hay que seguir trabajando para que sean conocidos, accesibles y cercanos», aclara.

La autora también pone énfasis en la necesidad de mejorar la comunicación, reforzar la formación y trabajar en red: «La prevención debe formar parte del día a día de la propia universidad para que la conducta suicida se aborde antes de que aparezca el momento de la crisis».

Por último, esta estudiante de la UMA ha afirmado en su Trabajo Fin de Máster, «un suicidio no es culpa de nadie, pero sí responsabilidad de todos».

LA UMA ANTE LA CONDUCTA SUICIDA

La Universidad de Málaga ha subrayado que fue la primera institución académica en poner en marcha un Plan de Prevención de la Conducta Suicida, en el año 2021.

Dicho plan, fruto de una iniciativa surgida de la Facultad de Psicología y Logopedia, está coordinado por la catedrática del Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico Berta Moreno Küstner, y su misión principal es implementar estrategias y acciones con el objetivo de reducir la prevalencia de la conducta suicida en el ámbito universitario.

Otros de sus objetivos son reforzar la formación sobre el suicidio en los programas docentes y dar a conocer de forma activa las pautas de actuación ante el riesgo de conducta suicida en el colectivo universitario.

La UMA presentó el pasado año su segundo Plan, impulsado por el Vicerrectorado de Igualdad y Política Social. De esta manera, se busca consolidar una trayectoria marcada por la atención a esta problemática en el ámbito académico.

La institución ha defendido que la prevención del suicidio no puede limitarse al plano clínico, sino que debe abordarse desde una perspectiva social y comunitaria.

Este segundo proyecto pone el foco en la construcción de entornos protectores y en la reducción de factores de riesgo mediante la promoción de lazos sociales y actividades que fortalezcan la vida comunitaria.

La estrategia también incluye acciones para sensibilizar, combatir el estigma y garantizar la igualdad, con el objetivo de crear un espacio seguro, diverso y humano.

Con esta iniciativa, la Universidad de Málaga busca reafirmar su papel en la promoción del bienestar emocional y la prevención del suicidio en el entorno universitario.

La propia universidad ha afirmado en un comunicado que «ante una sociedad cada vez más competitiva y fragmentada, la UMA apuesta por ser una universidad inclusiva y solidaria, donde cada persona encuentre espacios de escucha, respeto y acompañamiento».

Esta información procede de agencia. La Voz de Málaga la clasifica y la edita para su publicación.

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