El grupo municipal Vox Málaga llevará a la Comisión de Urbanismo una moción para exigir al equipo de gobierno “una revisión inmediata” de la planificación de las obras del paseo marítimo de Pedregalejo, con el objetivo “de minimizar el impacto que están sufriendo vecinos, comerciantes y hosteleros como consecuencia de los retrasos y de la deficiente coordinación de los trabajos”.
Vox ha insistido en que la remodelación integral del paseo marítimo es una actuación “necesaria y largamente esperada por el distrito Este”, pero considera que “el problema no reside en la ejecución de la obra, sino en la manera en la que el Ayuntamiento está gestionando una intervención de gran envergadura que afecta a uno de los espacios más emblemáticos de Málaga”.
El portavoz del grupo municipal de Vox, Antonio Alcázar, ha señalado que “siempre hemos defendido la necesidad de modernizar el paseo marítimo de Pedregalejo” y ha explicado que “lo que denunciamos es la falta de planificación, la ausencia de información y la incapacidad del equipo de gobierno para proteger a quienes viven y trabajan en el barrio mientras se ejecutan las obras”.
La iniciativa recuerda que el proyecto fue adjudicado por más de 5,7 millones de euros y contemplaba un plazo inicial de ejecución de diez meses. Sin embargo, ha dicho Vox, “el propio Ayuntamiento ha reconocido que la finalización de las obras se retrasará previsiblemente hasta finales de 2026”.
Para Vox, “una actuación de estas dimensiones debía haber contado desde el primer momento con una planificación rigurosa que garantizara los accesos peatonales, la movilidad, la coordinación entre las distintas áreas municipales y una comunicación permanente con los afectados”.
Así, Vox ha criticado “que comerciantes y hosteleros llevan meses reclamando información clara sobre la evolución de los trabajos, los cambios en el calendario y las fases de ejecución, una incertidumbre que dificulta gravemente la organización de sus negocios”.
“No es aceptable que quienes sostienen la actividad económica de Pedregalejo tengan que enterarse de los cambios por la prensa o vivir sin saber cuándo podrán trabajar con normalidad. Una administración responsable debe ofrecer certezas, no improvisación”, ha agregado Alcázar.
De igual modo, Vox ha subrayado que, según la Asociación de Hosteleros de Málaga, “más de treinta establecimientos y alrededor de trescientos trabajadores dependen directamente de la actividad que se desarrolla en el paseo marítimo”.
Por ello, Vox ha advertido de que “muchos de estos negocios concentran buena parte de su facturación durante la temporada de verano, por lo que los retrasos en la ejecución de las obras pueden comprometer seriamente su viabilidad económica”.
Asimismo, ha criticado que “los empresarios continúan afrontando impuestos, tasas y gastos de funcionamiento pese a las dificultades para desarrollar su actividad con normalidad”.
Con esta iniciativa, Vox Málaga propone una serie de actuaciones encaminadas a compatibilizar la ejecución de la obra con el mantenimiento de la actividad económica del barrio.
Entre las principales medidas Alcázar ha destacado la reorganización de los trabajos por tramos independientes para evitar el cierre simultáneo de grandes zonas comerciales, el mantenimiento permanente de itinerarios peatonales seguros y accesibles, reuniones semanales de seguimiento entre Ayuntamiento, dirección de obra y asociaciones empresariales, la habilitación de nuevas bolsas provisionales de aparcamiento y zonas de carga y descarga, así como un plan extraordinario de señalización que informe claramente sobre los accesos disponibles y los establecimientos que permanecen abiertos.
La moción también solicita que el Ayuntamiento estudie la puesta en marcha de ayudas directas o exenciones tributarias para aquellos empresarios cuya actividad se haya visto gravemente perjudicada por las obras.
Vox ha insistido en que “la transformación del paseo marítimo debe ejecutarse respetando la identidad de Pedregalejo y garantizando que el progreso urbano no se traduzca en el deterioro del tejido económico y social del barrio”.
“Málaga necesita inversiones y obras bien ejecutadas, pero también necesita una administración que planifique, coordine y responda cuando las cosas no se hacen bien. No podemos permitir que una actuación necesaria termine poniendo en riesgo negocios, empleos y el modo de vida de uno de los barrios más representativos de nuestra ciudad”, ha concluido Alcázar.
