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Ponen en marcha un taller pre laboral para la clasificación de prendas destinadas a personas sin hogar

Ponen en marcha un taller pre laboral para la clasificación de prendas destinadas a personas sin hogar
El centro asistencial de San Juan de Dios en Málaga pone en marcha un taller pre laboral para la clasificación de prendas destinadas a personas sin hogar

El centro asistencial de San Juan de Dios en Málaga ha puesto en marcha un taller pre laboral para la clasificación de prendas destinadas a las personas sin hogar que son atendidas en el centro de acogida de la institución.

Este servicio nació con la necesidad de agilizar las donaciones que recibe el centro para dotar de ropa y prendas de uso diario a las personas acogidas y a quienes, a través del servicio de Puerta Única del Ayuntamiento de Málaga, son atendidas en el servicio de higiene, vestuario y lavandería.

Así, desde la dirección de la Orden de San Juan de Dios en Málaga se decidió combinar las necesidades de sus dos centros en Málaga capital: motivar a través de actividades a residentes ingresados en el centro asistencial, y favorecer el cribado y la clasificación de prendas donadas al de acogida, con objeto de ofrecer prendas actuales, en buen estado de conservación y adaptadas a las necesidades de las personas sin hogar, han indicado en un comunicado.

Las prendas donadas por empresas y particulares se clasifican en la ropería del centro de acogida, donde el equipo de voluntariado cada año entrega más de 10.000 unidades, destacando ropa interior, pantalones, camisetas, jerséis, zapatos y ropa de abrigo.

Las prendas de ropa que, por sus características, no sirven para las personas usuarias de los servicios del centro, se venden en la tienda solidaria, ubicada en la misma Plazuela de San Juan de Dios, un lugar al que se desplazan cada día numerosas personas para comprar ropa a precios asequibles, poniendo en valor la conocida como ‘moda circular’.

Los beneficios de estas ventas redundan en las cuentas del centro de acogida, que emplea estas ganancias en material para la asistencia de las personas que se atienden en el centro a diario.

«La idea surge de la necesidad de agilizar el cribado, tallaje y la clasificación de prendas donadas. Es admirable el esmero y empeño que ponen estas personas con diversidad funcional, conscientes de compartir los mismos objetivos que el voluntariado implicado en el programa de ‘Moda Circular’: dignificar la vida de otras personas sin recursos» ha asegurado el coordinador de voluntariado en San Juan de Dios, Luis Alcántara.

El taller pre laboral de Ropería del Centro Asistencial San Juan de Dios está estructurado en equipos de trabajo de entre 5 y 10 personas usuarias por turno, y se realiza de lunes a viernes en horario de mañana.

La dinámica de este servicio, tutorizado por monitores y terapeutas ocupacionales de la unidad de Discapacidad Intelectual, se divide en tres líneas: montaje de cajas de ropa seleccionada y etiquetada destinada a personas sin hogar, en colaboración con la Unidad de Trabajo Social y el voluntariado, que determina qué tipo de prendas se requieren en el centro de acogida; montaje de cajas de ropa seleccionada y etiquetada para personas ingresadas en el centro asistencial con escasos recursos o necesidad de sustituir prendas estropeadas en colaboración con la Unidad de Trabajo Social; y montaje de percheros con prendas seleccionadas para su venta en la tienda solidaria.

Esta tarea supone un estímulo para los usuarios del Centro Asistencial que colaboran en este taller, puesto que participan activamente en una actividad basada en el aprovechamiento de recursos y la economía circular.

«Cada día comienza con pequeños gestos que construyen algo grande. Aquí, las personas que acompañamos no sólo reciben apoyo, lo dan, porque cuando a nuestros usuarios se les da la oportunidad demuestran que tienen mucho que ofrecer», ha añadido Isabel Ruiz, una de las monitoras encargadas de tutorizar la tarea.

Ha agregado que «les explicamos y concienciamos sobre la importancia de lo que están haciendo y para qué lo hacen. Ellos no están haciendo una tarea más, están participando activamente en algo que tiene sentido, que ayuda a otros. Están siendo parte de una cadena solidaria que empieza en una donación y acaba en el abrazo invisible que da la dignidad de tener algo bonito que ponerse. Somos personas ayudando a otras personas».

En la misma línea se expresa su homólogo, David Blanco, que alude a la autonomía de los usuarios. «En este espacio se reconocen capacidades, se crean lazos y se vive la verdadera inclusión. Aquí cada gesto cuenta, porque cuando se une el deseo de ayudar con la posibilidad de hacerlo, nacen proyectos como éste, que transforman no solo las prendas, sino también dan sentido a la vida», ha concluido.

Esta información procede de agencia. La Voz de Málaga la clasifica y la edita para su publicación.

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