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La UMA inviste doctor honoris causa al sociólogo del MIT que estudia la paradoja de la meritocracia

Emilio José Castilla Fernández, que llegó por primera vez a la universidad malagueña en 2008, ha propuesto en su discurso una «mentalidad de oportunidad» frente a la del «mejor talento»

El economista y sociólogo Emilio José Castilla Fernández, nuevo doctor honoris causa de la UMA
El economista y sociólogo Emilio José Castilla Fernández, nuevo doctor honoris causa de la Universidad de Málaga

La Universidad de Málaga (UMA) ha investido doctor honoris causa a Emilio José Castilla Fernández, economista y sociólogo y catedrático del Massachusetts Institute of Technology (MIT). Con esta distinción, la más alta que concede, la universidad reconoce una trayectoria docente e investigadora «de referencia internacional» en sociología económica y gestión de las organizaciones. Ha presidido el acto el rector, Teodomiro López, y ha sido madrina la catedrática del Departamento de Organización de Empresas y Marketing Cristina Quintana García.

Entre sus investigaciones está la llamada «paradoja de la meritocracia», con la que, según su madrina, ha mostrado que las organizaciones «pueden, paradójicamente, reproducir desigualdades incluso cuando adoptan sistemas explícitamente meritocráticos». A ella dedica su libro más reciente, «The Meritocracy Paradox» (Columbia University Press), que ha recibido el Nautilus Book Award y el George R. Terry Book Award de la Academy of Management.

El mérito y la desigualdad

En la laudatio, el discurso de elogio que corresponde al padrino o la madrina, Quintana ha agrupado la producción científica del nuevo doctor en tres líneas: las redes y el capital social en contextos laborales, los métodos cuantitativos y el análisis longitudinal, y la desigualdad y la meritocracia. Ha añadido que el profesor advierte de que los sistemas algorítmicos de contratación «no están eliminando los prejuicios y sesgos, sino reproduciendo patrones heredados del pasado».

El propio Castilla ha explicado en su discurso de aceptación que su investigación busca comprender cómo toman las organizaciones las decisiones que afectan a las carreras de las personas. Ha definido la meritocracia como el principio según el cual esas decisiones deben basarse en el esfuerzo, las capacidades y las contribuciones, y no en el género, la raza, el origen social o los contactos. Frente a lo que llama «mentalidad del mejor talento», centrada en captar y retener a los mejores, ha propuesto una «mentalidad de oportunidad», que apuesta por formar y apoyar a las personas sin renunciar a la excelencia.

Dos maletas y un billete de ida a Stanford

Castilla, nacido en Badalona en 1972 e hijo de padres procedentes de la Alpujarra granadina, ha recordado la decisión que tomó a los 22 años, recién acabada la licenciatura en Barcelona, cuando dudaba entre una trayectoria relativamente segura en España y estudiar en Estados Unidos. Un catedrático al que pidió consejo le respondió con un refrán, «quien se fue de Sevilla, perdió su silla», y esa conversación le hizo comprender que ya había decidido marcharse a Stanford «con dos maletas, un billete de ida y una beca doctoral de La Caixa». «Y yo perdí aquella silla. Pero, afortunadamente, encontré otras por el camino», ha afirmado.

Llegó por primera vez a la UMA en 2008, para trabajar sobre metodología de investigación con estudiantes de doctorado y máster, y volvió en 2009 y en 2019, cuando impartió la lección inaugural del Máster en Sociología Aplicada. Forma parte además del Consejo Asesor del Centro de Investigación Social Aplicada (CISA) de la universidad. Málaga, ha dicho, ha ido ocupando «un lugar muy especial» en su geografía «académica y personal».

El rector ha retomado la imagen de la silla para relacionarla con el viaje de los padres de Castilla desde la Alpujarra hasta Barcelona y con la marcha de él a California, y ha defendido que la universidad debe ser uno de esos lugares donde alguien pueda «sentarse, aprender, crecer y contribuir». La reflexión de Castilla sobre el mérito y la desigualdad, ha añadido, «interpela directamente a las universidades». López ha deseado que el nombramiento sea «una invitación constante a volver».

De Barcelona al MIT

Castilla se licenció en Ciencias Económicas por la Universitat de Barcelona en 1995 y se doctoró en Sociología por la Universidad de Stanford en 2002, con una beca de la Fundación «la Caixa». Ese mismo año empezó a dar clase en la Wharton School de la Universidad de Pensilvania, donde Quintana lo conoció en 2004 durante una estancia de ella, y en 2005 se incorporó al Departamento de Management del MIT, del que es catedrático desde 2014 y donde codirige el Institute for Work and Employment Research.

Esta información procede de agencia. La Voz de Málaga la clasifica y la edita para su publicación.

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