El Museo de Nerja abre ‘Mirada Mediterránea’, con pinturas y esculturas de Fernando Texidor
El Museo de Nerja presenta este jueves, a las 20:00 horas, ‘Mirada Mediterránea’, una exposición de pinturas y esculturas de Fernando Texidor que podrá verse de forma gratuita en la Sala Ana María Márquez hasta el 22 de noviembre. Es la quinta muestra temporal que el museo programa este año.
Texidor reúne en una misma obra materiales que no suelen compartir cuadro: acrílicos, telas, madera, papel y técnicas mixtas, a menudo combinados. El museo lo describe en un comunicado como «maestro del collage» —la técnica de componer pegando sobre el soporte materiales de distinta procedencia— y «detractor del arte demasiado dogmático». Sus composiciones pueden aparecer cohesionadas o separadas mediante roturas: con esas grietas, señala el museo, busca que los elementos sobresalgan y que la pieza gane profundidad hasta volverse tridimensional.
Hay una idea que vuelve en su trabajo: el movimiento. «Me obsesiona la idea de las formas que flotan y parecen libres», ha explicado el propio artista. «En muchos cuadros hay formas flotantes, que parece que están volando en el espacio. No están fijas completamente. Las líneas, cuando las hay, son el resultado de formas que se van separando o se van juntando. Esto supone un movimiento muy lento».
A esa quietud aparente contribuye una paleta corta. Según el museo, Texidor trabaja con pocos colores, los que más abundan en la naturaleza, y evita sobrecargar la obra para conservar la claridad y la transparencia.
Nacido en Barcelona en 1936, se trasladó siendo muy pequeño a Nueva York, donde cursó arquitectura y se licenció después en la School of Design de la Universidad de Harvard, además de acercarse a la psicología. De la arquitectura le interesó el modelo de la Bauhaus, la escuela alemana de arte y diseño, aunque pronto echó en falta independencia creativa en ese oficio; de la psicología, la influencia de Freud en el arte moderno y el uso que surrealistas como Dalí, Delvaux o Miró hicieron de la interpretación de los sueños.
El artista está muy vinculado a Nerja, la localidad que eligió como refugio frente a las capitales del arte por su horizonte, por el Mediterráneo y por su cultura milenaria. Allí se realizaron muchas de las obras que ahora se exponen.
La Sala Ana María Márquez es la que el museo dedica a sus muestras temporales: en marzo programó allí la retrospectiva del nerjeño Jorge Alaminos y en mayo las pinturas fluorescentes de Alejandro Mariotti.
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