El Ayuntamiento de Málaga licita el soterramiento de Valle-Inclán por 26,8 millones
La junta de gobierno local del Ayuntamiento de Málaga ha aprobado este martes la licitación del contrato de proyecto y obra del soterramiento de la avenida Valle-Inclán, en su cruce con el Camino de Suárez y la calle Martínez de la Rosa, por 26.799.780,55 euros con IVA. Sale por procedimiento abierto y con pluralidad de criterios de adjudicación, con un plazo de ejecución previsto de 31 meses.
El importe se reparte en dos fases muy desiguales: 1.449.979,30 euros para los trabajos de campo y la redacción del proyecto, y 25.349.801,25 euros para la ejecución de las obras. La empresa que gane el concurso tendrá que redactar antes el proyecto de construcción.
De ahí el calendario. El contrato da ocho meses para redactar ese proyecto, uno más para el visado de los colegios profesionales y un periodo máximo de cinco meses para su supervisión y aprobación; la ejecución durará 22 meses. Según las previsiones municipales, la redacción podría comenzar en el primer trimestre de 2027 y las obras, en el segundo trimestre de 2028. Los 31 meses son el plazo neto de esas dos fases —nueve de redacción y visado y 22 de obra—, sin la tramitación intermedia, según detalló el Consistorio en julio.
El gasto ya está repartido en el plan municipal de inversiones. La modificación del Plan Cuatrienal que aprobó la junta de gobierno local el 14 de julio consignó 896.500,68 euros para la anualidad de 2027, 9.053.709,06 para la de 2028 y 16.021.423,99 para la de 2029, y dejó el resto para 2030.
La actuación remodela por completo ese nudo. El tráfico principal de la avenida pasará por un soterramiento de 660 metros de longitud —180 de falso túnel y el resto en las dos rampas de acceso— con cuatro carriles, dos por sentido, para mantener la circulación continua en sentido este-oeste y evitar las interferencias con los movimientos transversales. Un segundo paso inferior, de un solo carril y 230 metros (150 de falso túnel y 80 de rampa de salida), canalizará hacia el centro de Málaga, por Martínez de la Rosa, el tráfico que llega desde el oeste.
En superficie se ejecutará una glorieta de geometría elíptica y dos carriles que ordenará las conexiones entre la avenida Valle-Inclán, el Camino de Suárez, Martínez de la Rosa, Galeno y Alcalde José Luis Estrada, y mantendrá los movimientos entre los seis ramales del nudo y entre los barrios del norte y del sur de la avenida. Su isleta central, de unos 5.000 metros cuadrados, incorporará espacios ajardinados y mobiliario urbano.
Ese cruce soporta hoy cerca de 55.000 vehículos al día en ambos sentidos, según cifró el Ayuntamiento el mes pasado, con colas que se extienden al ramal de salida de la MA-20 hacia la avenida y a las calles del entorno. El expediente viene de atrás: en octubre de 2025 el Consistorio adjudicó a Cemosa, por 14.300 euros, la redacción de las bases técnicas de la licitación, y el 23 de julio abrió una consulta preliminar del mercado para afinar los pliegos, a la que respondieron cuatro constructoras; de ellas, Sando y Acciona autorizaron que se publicara su participación.
Suelo industrial y logístico junto al Guadalhorce
En la misma sesión, la junta de gobierno local ha aprobado inicialmente el plan parcial del sector SUS-CA.9 «Rosado Central», en el entorno de la autovía del Guadalhorce, en el distrito de Teatinos, que ordena 227.026,18 metros cuadrados de suelo productivo, logístico y comercial.
De esa superficie, 90.199,08 metros cuadrados son de uso lucrativo —88.486,27 de uso productivo-industrial y 1.712,81 comercial—, con un techo edificable de 79.459,16 metros cuadrados. El plan reserva además 75.047,17 metros cuadrados para áreas libres, 52.122,12 para viario y 9.160,90 para equipamiento público. Proyecta un vial nuevo al sur, paralelo a la línea de ferrocarril, que conectará el sector con la carretera A-7055, y sitúa las zonas libres en el perímetro, como transición frente a la autovía A-357 y las vías del tren y para proteger los arroyos Liria y Rebanadilla.
La aprobación es inicial. El documento y su estudio ambiental estratégico se someterán a información pública durante 45 días hábiles y, a la vez, se pedirán los informes sectoriales de las administraciones competentes en aguas, carreteras, ferrocarriles, aviación civil y telecomunicaciones. Después se completará la evaluación ambiental estratégica y se tramitará la aprobación definitiva.
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