Alhaurín de la Torre advierte del adelanto del ciclo de la procesionaria en los pinos del municipio
Así lo han advertido desde la Concejalía que dirige Abel Perea, que achacan este «comportamiento anómalo» a las altas temperaturas y la ausencia de lluvias persistentes (salvo las de estos últimos días).
La procesionaria es una oruga en cuyo ciclo de vida la larva pasa por cinco estadíos, de forma que la más peligrosa y agresiva es la larva del quinto estadío, que origina graves problemas a las masas forestales de coníferas.
Las orugas presentan un acusado carácter gregario y son muy voraces, alimentándose de las acículas del pino. Si bien en la mayoría de los casos las defoliaciones ocasionadas por las orugas no llegan a matar los árboles, sí que los debilitan provocando la disminución del crecimiento y favoreciendo la colonización de insectos perforadores.
La larva en su quinto estadío baja en hilera (procesión) tronco abajo hasta el suelo para enterrarse y formar la crisálida que dará lugar a la mariposa adulta y es en ese momento cuando la oruga es más peligrosa debido a su recubrimiento de pelos urticantes que se desprenden y flotan en el aire provocando intensas reacciones alérgicas en adultos, niños y mascotas.
Medio Ambiente indica que es esta fase, que suele producirse durante los meses de febrero o marzo en nuestras latitudes, la que se está registrando en octubre.
Debido a estas «anomalías climáticas», el Ayuntamiento, desde el Área de Sanidad se está efectuando tratamientos para controlar la plaga de procesionaria durante todo el año en el censo de pinos municipales, con el ánimo de evitar alarma social por el hecho de la aparición de gusanos.
No obstante, alertan de que la Ley 43/2002, de 20 de noviembre, de Sanidad Vegetal, también exige obligaciones para particulares propietarios de pinos en terrenos de titularidad privada.
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