La huelga del 11N acabará en Málaga con una manifestación desde la plaza de Torrijos
El Comité de Huelga anuncia también una marcha lenta desde la estación de autobuses, piquetes informativos y la participación en la concentración de la huelga educativa, en una jornada que quiere extender al consumo y los cuidados
La huelga general del miércoles 11 de noviembre terminará en Málaga con una manifestación a las 18:00 horas que saldrá de la plaza del General Torrijos, junto a la Fuente de las Tres Gracias. Lo anunció el jueves el Comité de Huelga de Málaga en una rueda de prensa en la que presentó los preparativos de la jornada y llamó a «convertir el malestar social ante la crisis de la vivienda y el encarecimiento de la vida en una respuesta colectiva».
La portavoz Carmen Arcas detalló el calendario previsto para los días anteriores y para el propio 11N. Entre las acciones figuran una marcha lenta desde la estación de autobuses, la participación en la concentración de la huelga educativa y piquetes informativos. La convocatoria, de carácter transversal, se resume en el lema «Por la vivienda, por los salarios y por los servicios públicos. Contra el rentismo, contra la patronal y contra sus gobiernos».
Lula Amir, también portavoz del comité, subrayó que la huelga «no se limita al ámbito laboral: incluye también el consumo y los cuidados», y situó como reivindicación fundamental que «la vivienda deje de ser un negocio y se garantice su función como derecho».
De la acampada a la huelga
Amir repasó el camino hasta la convocatoria, desde el desahucio de Maricarmen y las protestas que desencadenó hasta la acampada por la vivienda en la plaza de la Constitución. Ese proceso, dijo, «frente a la inacción de las administraciones, ha puesto de manifiesto la necesidad de organizarse colectivamente, gobierne quien gobierne».
Maricarmen, una mujer de avanzada edad desahuciada en Madrid, dio nombre a la manifestación por la vivienda que recorrió la capital malagueña a finales de septiembre con el lema «Ni una Maricarmen más». Esa noche, parte de los asistentes se quedó en la plaza de la Constitución, y así empezó la acampada.
Los sindicatos y colectivos
En la rueda de prensa intervinieron también las organizaciones que respaldan la huelga, y cada una llevó la vivienda a su terreno. José Manuel López, de Ustea, la conectó con la educación: criticó «la pérdida de poder adquisitivo de la comunidad educativa, las plazas docentes que quedan desiertas por el elevado precio de los alquileres y el impacto de los desahucios en las familias del alumnado».
Desde UGT sostuvieron que «la crisis habitacional afecta directamente a la clase trabajadora malagueña, para la que acceder a una vivienda digna resulta cada vez más difícil: la vivienda debe ser un bien de uso y no un objeto de especulación». Araceli Muñoz, de CGT, reivindicó la lucha contra la pobreza alimentaria y habitacional de la clase trabajadora, y Feliciana Mora, del SAT, criticó «los hechos indignantes» ocurridos durante un desahucio el miércoles.
Jaime Camejo, del Sindicato de Estudiantes, defendió el protagonismo de la juventud en una huelga «construida desde abajo», la expropiación de los fondos buitre y la confluencia de las luchas estudiantiles y sociales. Cerró las intervenciones Carmela Olmedo, del Sindicato de Inquilinas, que reivindicó «la inspiración de las luchas feministas y el carácter de huelga total, que incorpora también los cuidados», destacó la capacidad de la convocatoria para «condensar distintos frentes de lucha» y recordó las reivindicaciones del movimiento inquilino.
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