El Orquidario de Estepona estrenará una instalación en la que orquídeas vivas componen música
La obra del artista e investigador Alejandro Fernández, que se quedará de forma permanente en el parque, traduce en sonido e imágenes la actividad eléctrica de las plantas
El Parque Botánico-Orquidario de Estepona estrenará «Escuchar lo invisible», una instalación audiovisual e interactiva en la que orquídeas vivas generan música e imágenes en tiempo real. El estreno forma parte de la programación de la XI Feria de la Orquídea y Planta de Colección, que se celebrará en el parque el sábado 24 y el domingo 25 de octubre, y la obra se incorporará después de forma permanente al Orquidario.
Las plantas no emiten notas, pero sí producen una actividad eléctrica que puede medirse. Son pequeños impulsos ligados a sus procesos fisiológicos y a cómo reaccionan a lo que las rodea: la luz, la humedad, la temperatura o la presencia de visitantes, según ha explicado Alejandro Fernández, el artista e investigador que ha desarrollado el proyecto.
La instalación parte de esa actividad. Unos sensores colocados en varios ejemplares miden de forma continua sus variaciones eléctricas, a las que el proyecto llama biodatos, y las envían a un motor audiovisual, el sistema que las interpreta. Cada variación se traduce en un parámetro musical concreto: el tono, la altura, la dinámica, el ritmo, la densidad o el timbre.
Cada orquídea conectada alimenta su propio instrumento virtual, de modo que suenan a la vez líneas distintas que dialogan en el espacio. No hay melodías fijas: es una composición generativa, que el sistema va creando a partir de los datos que recibe en cada momento y que nunca se repite exactamente igual.
Al mismo tiempo, esos datos mueven lo que aparece en una pantalla central, donde cambian el movimiento, la densidad y el comportamiento de partículas digitales y de modelos en 3D de distintas especies de orquídeas.
Fernández ha descrito la pieza como «un puente entre la biología y la estética, permitiendo a los visitantes hacer perceptible una dimensión de la vida vegetal que habitualmente permanece invisible e inaudible».
La obra se ha desarrollado en Molino Lab, un espacio de experimentación artística de Salamanca, dentro del proyecto «Sinfonía Biótica».
Esta información procede de agencia. La Voz de Málaga la clasifica y la edita para su publicación.
