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viernes, 18 de septiembre de 2026

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El obispo muestra apoyo a ceutíes y desea que se atienda a los migrantes para que «su dignidad sea respetada»

Agencias

El obispo muestra apoyo a ceutíes y desea que se atienda a los migrantes para que "su dignidad sea respetada"
El obispo de Málaga, José Antonio Satué, en un encuentro con los medios de comunicación

El obispo de Málaga, José Antonio Satué, ha expresado su «mayor solidaridad» y apoyo a la población de Ceuta y también ha deseado que «todas las personas que están allí» llegadas durante la crisis migratoria de finales de julio sean «atendidas de la mejor manera para que su dignidad sea respetada».

«Desde la Iglesia y yo particularmente quiero lanzar un mensaje de apoyo decidido a la población de Ceuta, que está viviendo una situación realmente complicada y como persona que intenta descubrir y valorar la dignidad de toda persona, también procuro acercarme y ponerme en el lugar de toda esa gente que, seguramente de forma manipulada, está allí malviviendo desde hace más de un mes», ha dicho en un encuentro con los medios de comunicación.

Así, ha manifestado su preocupación por lo que se está viviendo en Ceuta y, por extensión, en Melilla, ciudad perteneciente a la Diócesis de Málaga a la que viajará esta misma tarde con motivo de la toma de posesión este sábado de los sacerdotes destinados a la ciudad autónoma.

Según ha indicado el obispo, en este tipo de problemas «tenemos que intentar ser lo más respetuosos posible con la realidad» y ha señalado que «normalmente, en esta sociedad en la que vivimos, parece que o estás a favor de uno o estás en contra de otro, sin término medio», por lo que ha expresado su apoyo a la población y también se ha situado cerca de los migrantes.

Satué ha mantenido un encuentro con los periodistas con motivo del inicio del curso pastoral 2026-2027 y de su primer año al frente de la Diócesis malagueña y ha querido resumir con tres conceptos su experiencia en la Diócesis malagueña, «la primera palabra es acogida».

«Me he sentido muy bien acogido por los malagueños y malagueñas. Y eso lo he repetido no solamente aquí para quedar bien, sino entre mi familia, entre mis amigos. La verdad es que es fácil entrar en una sociedad como la malagueña», ha expresado el obispo, quien ha indicado que la segunda palabra es «escucha».

«Escucha organizada por los colaboradores en el Obispado, pero también espontánea, con la gente que me ha parado por la calle», ha expresado, al tiempo que ha asegurado que ha sido un año «marcado por el trabajo, porque cuando uno llega a un sitio tiene mucho que conocer, mucho que aprender, mucho que moverse y tengo que compatibilizar, además, el trabajo en la diócesis con otras responsabilidades que, como saben, me confían desde la Santa Sede».

Para este segundo curso que ya ha comenzado, Sauté ha recordado que «esta diócesis es muy grande y hay que seguir conociendo, hay que seguir escuchando, hay que seguir acercándose a las parroquias, a la gente, a los propios sacerdotes para conocer, para poder tomar decisiones adecuadas».

«Este va a ser el curso de relanzar la redacción del Plan Diocesano de Pastoral, que contendrá las líneas principales en las que trabajaremos en los próximos años. Y que, como bien saben, porque lo he dicho muchas veces, no voy a hacerlo por mi cuenta, sino que ya se ha puesto en marcha un amplio proceso sinodal en el que todas las parroquias, todas las hermandades, todos los grupos que forman la diócesis, los religiosos, los sacerdotes, el laicado podrán participar en la redacción de ese proyecto», ha dicho.

Además, también se han abordado en el encuentro cuestiones como las procesiones extraordinarias, las obras de la Catedral y la iglesia del Sagrario, la falta de vivienda, la violencia contra la mujer, la religiosidad de los jóvenes, las vocaciones o el informe PISA.

Esta información procede de agencia. La Voz de Málaga la clasifica y la edita para su publicación.

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