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miércoles, 23 de septiembre de 2026

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El Ayuntamiento irá reabriendo las calles cortadas por la obra de Emasa en Churriana

El Ayuntamiento adopta medidas para reducir molestias a los afectados por obras de Emasa en Churriana
Emasa obras calle Málaga Imagen de archivo, noviembre de 2023

El Ayuntamiento de Málaga ha adoptado una serie de medidas para reducir las molestias que está causando en Churriana la obra de separación de redes de la avenida de San Javier, entre ellas la apertura al tráfico de las calles cortadas conforme avancen los trabajos y un paso peatonal dentro de la propia zona de obra. Las han acordado la Empresa Municipal de Aguas (Emasa) y el distrito, según ha informado el Consistorio.

Los trabajos se desarrollan ahora en el tramo de la avenida comprendido entre las calles Luis de Narváez, San Huberto y Lomita, que siguen abiertas al tráfico. Lo que está cortado son las vías perpendiculares de sentido único que desembocan en San Javier: Calamón, Cabo de Gata, Sedella, Árbol Blanco, Quebracho, Los Hornillos y Decano Hurtado y Quintana.

Esas calles se irán abriendo al tráfico a medida que la obra progrese en dirección norte. El paso peatonal intermedio se ha habilitado a la altura de la calle Árbol Blanco y el vallado se ha reubicado para despejar el acerado. Los comercios pueden hacer la carga y descarga bajo la supervisión de los responsables de la obra, y se instalará cartelería en las calles próximas sin obras por las que sí necesitan pasar los vehículos de reparto.

La actuación tiene un presupuesto de 1.678.583 euros y un plazo estimado de doce meses, y comenzó en enero. Consiste en construir un colector de aguas pluviales de 1.097 metros por la avenida de San Javier y las calles Torremolinos y Enrique Van Dulken, al que se irán incorporando las transversales hasta enlazar con el colector de pluviales de la calle Rigoberta Menchú. La ejecuta la UTE Martín Casillas-Vialterra y su objetivo es eliminar el riesgo de inundación en ese entorno y en el de la calle Soto de Langa.

Separar las redes consiste en sacar el agua de lluvia de la tubería que lleva la residual, de modo que en los episodios de lluvia no se mezclen. Es uno de los 16 ámbitos del plan de inversiones en infraestructuras hidráulicas 2024-2029 de Emasa, que prevé más de 130 obras por unos 100 millones de euros en todos los distritos; el Ayuntamiento cifró el 10 de septiembre en 19,8 millones la veintena de actuaciones ya ejecutadas o en marcha dentro de ese plan.

Más plazo para la obra de San Nicolás

Emasa ha aprobado además la ampliación del plazo de las obras de separación de redes de la calle San Nicolás, en la barriada de La Malagueta, en el distrito Centro. El contrato, adjudicado a Guamar por 670.314,64 euros con IVA, fijaba cuatro meses de ejecución; los trabajos se ejecutan desde mayo y la empresa municipal ha aceptado la propuesta de la constructora de llevar la finalización al 21 de diciembre.

El informe atribuye el retraso a la aparición de servicios afectados no previstos —entre ellos el descargo eléctrico de una línea de media tensión, que paró la obra casi tres semanas— y a la necesidad de replanificar los trabajos para mantener el acceso a los garajes de la calle.

Esa obra renueva la red a lo largo de toda la vía con 310 metros de colectores de aguas pluviales y 335 metros de residuales, con la sustitución de un tramo en la calle Topete. Con ella se pretenden corregir las acumulaciones de agua de lluvia que se registran en la confluencia de San Nicolás con la calle Vélez Málaga, donde la red unitaria actual no tiene capacidad suficiente. El Ayuntamiento situó en febrero el arranque de estos trabajos en las semanas siguientes.

Esta información procede de agencia. La Voz de Málaga la clasifica y la edita para su publicación.

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